ALTERNATIVAS

Miguel Ángel Rodríguez E.

Dr. Miguel Angel Rodriguez Echeverria

Nos empobrecieron en sucesión la pandemia, la crisis de contenedores, la invasión de Putin a Ucrania, la inflación y el alza de los tipos de interés para controlarla. Y el futuro se muestra sembrado de dificultades. 

Debemos, en consecuencia, desde ya planificar adecuadamente cómo enfrentar esos riesgos para asegurarnos de atender a las familias pobres en sus necesidades básicas, para paliar la pérdida de ingresos de las familias de ingresos medios y para impedir que nos desviemos de la ruta de recuperación fiscal.

El año pasado recuperamos el nivel de desocupación y de producción anteriores a la pandemia, pero no el nivel de ocupación y este año nuestro crecimiento será menor al que hace unos meses esperábamos, y posiblemente aún menor al proyectado en julio por el BCCR.

Los bancos centrales de EE.UU. y de Europa este mes bajaron sus estimados de crecimiento el PIB para este año y para 2023. También ha bajado el crecimiento de China.

En Costa Rica la inflación interanual a partir de noviembre del año pasado ha estado por encima de la meta del BCCR y creciendo, llegó al 12,13% en agosto. En ese mes la inflación interanual fue del 8,3% en EE.UU. y del 9,1% en la Zona del Euro.

El camino a la recuperación fiscal gradual que se inició en 2018 viene dando resultados, pero con enormes sacrificios, que se hacen más duros por la disminución en el crecimiento que esperábamos para el mundo y para nuestra economía, y por el aumento en la tasa de interés.

Debemos suponer que la pobreza es mayor por el gran aumento en precios de alimentos y transporte, que afecta más duramente a las familias con menos recursos, por un nivel de ocupación más bajo que a principios de 2020 y por salarios con poco crecimiento. Además, incluso podríamos estar en recesión a finales de este año o en 2023. 

La guerra en Ucrania no da señales de terminar pronto. Combatir la inflación significa que los bancos centrales de los países desarrollados continuarán empujando al alza las tasas de interés con efectos negativos para la generación de empleo y el consumo.

Si el crecimiento es aún más lento en 2023 y, peor aún, si nuestros socios comerciales y/o nosotros entramos en recesión, las condiciones económicas se pondrían aún más desfavorables.

Sin medidas adicionales frente a este sombrío panorama se podría tardar muchos años para recuperar los niveles de bienestar que se han venido perdiendo.

Se deben tomar medidas urgentes para acelerar el crecimiento, la generación de empleo y buscar otras medidas para bajar más rápido la deuda a menos del 60% del PIB. Esto demanda acciones que permitan bajar la deuda pública más rápido (venta de activos) y obtener las mejores tasas de interés posibles. Demanda facilitar la empleabilidad de quienes no tienen ocupación y generar más empleo, reactivando a corto plazo sectores que demandan mano de obra abundante.

Nada de eso es fácil. Esto es solo un bosquejo de ideas. Todo requiere ser planeado adecuada y detalladamente y ejecutado con eficacia. Se necesita alinear las diversas fuerzas políticas, sociales y económicas en favor de estas u otras iniciativas. Pero la tarea es urgente, pues los peligros son graves.


Fecha de publicación: 26-Setiembre-2022

Fuente: diarioextra.com


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