Imprimir
Categoría: Alternativas
Visto: 557

ALTERNATIVAS

Miguel Ángel Rodríguez E.

Dr. Miguel Angel Rodriguez Echeverria

El mandato cristiano de amor al prójimo en la vida social y el ejercicio de la fraternidad, en la acción social y pública se convierte en amistad social. Requiere amor y capacidad. Por eso son muy inspiradores dos ejemplos, uno extranjero y uno nacional, que la semana pasada pude vivir. Dos actividades en que se unen lo privado y lo público, lo empresarial y lo social, muy diferentes, pero ambas exitosas. 

En actividades de la Academia de Líderes Católicos en México viajé a Chihuahua y tuve el gusto de compartir con empresarios católicos que la apoyan. El Ing. Samuel Kalisch, fundador de FECHAC (Fundación del Empresariado Chihuahuense A C), me presentó esa organización, que me impresionó profundamente como un muy exitoso caso de responsabilidad social compartida.

FECHAC se originó en una gran calamidad: inundaciones en setiembre de 1990 que eliminaron sectores enteros de viviendas de familias de muy escasos recursos.

Don Samuel y un grupo de empresarios amigos se movilizaron a socorrer a sus vecinos, pero se dieron cuenta que esa tarea era muy grande y necesitaban la ayuda de todo el sector empresarial.

Convencieron a los empresarios del Estado de Chihuahua de colaborar con un aumento de un impuesto estatal sobre los empresarios, que por unos años se estableciera para que ellos mismos, los empresarios con su trabajo y dirección los dirigieran hacia programas de asistencia y promoción social.

La mayor parte de los proyectos surgen de propuestas de las propias comunidades, aunque algunos son iniciativas de FECHAC. Los empresarios además contribuyen con un compromiso de horas de trabajo personal.

¡Qué maravilloso ejemplo de políticos y de empresarios que se despojan de los celos recíprocos para unirse en apoyo de sus semejantes más necesitados, con lo mejor que cada uno puede dar!

También esta semana tuve el privilegio de participar en la celebración del 90 aniversario de la Asociación Roble Alto.

Se originó en 1932, cuando los misioneros cristianos Enrique y Susana Strachan fundan la Asociación Roble Alto por el Bienestar del Niño, que forma parte del enorme legado de estos abnegados esposos que también fundaron las Iglesias Bíblicas Costarricenses, la Clínica Bíblica, la Radio Faro del Caribe, el Colegio Monterrey y una casa editorial.

Roble Alto inició con el Hogar Bíblico en San José de la Montaña con 8 niños en 1932 y es hoy una maravillosa comunidad de casitas donde familias dan amparo a niños en necesidad de apoyo, donde también funciona una escuela abierta a la comunidad, y además operan cuatro instalaciones en barrios populosos de San José para la atención diaria a cientos de niñitos. 

Roble Alto recibe cooperación del gobierno, pero solo es posible su operación gracias a los procesos productivos que se establecieron desde 1967. En sus actividades empresariales operan una exitosa y muy moderna granja para la producción de pollitos para engorde y para huevos. Es por ello de nuevo un ejemplo evidente de las bondades de las alianzas público-privadas, con conocimientos empresariales y espíritu cristiano.

Es además un maravilloso ejemplo de ecumenismo. 

En la celebración de los 90 años de Roble Alto tuve el gusto de sentarme a la par del padre Sergio Valverde, fundador de las Obras del Espíritu Santo, que movido por igual amor a sus semejantes, como Enrique y Susana Strachan, también dirige una institución que brinda inmenso bienestar a miles de niños, ancianos y personas en la miseria que requieren la solidaridad fraterna de los costarricenses. 

Hoy nos da ejemplo con su atención alimentaria e incluso de hospedaje a muchos de los miles de inmigrantes venezolanos que este año, padeciendo sus pobrezas y fortalecidos por la esperanza, transitan por nuestra patria. 

¡Cuánto más podríamos hacer las personas si nos dejáramos mover por el amor de Dios y fuésemos verdaderos hermanos de nuestros semejantes!


Fecha de publicación: 24-Octubre-2022

Fuente: diarioextra.com