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Categoría: Alternativas
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ALTERNATIVAS

Miguel Ángel Rodríguez E.

Dr. Miguel Angel Rodriguez Echeverria

No se logró en la Reunión Marco de NN.UU. sobre Cambio Climático COP27 en Egipto los avances necesarios para enfrentar el enorme peligro que representa el cambio climático, pero se dieron al menos algunos avances.

La COP27 se reunió con pocas ilusiones por el progreso en las negociaciones posteriores a los acuerdos de Paris. La covid-19 y la guerra en Ucrania, así como sus consecuencias indicaban grave riesgo de no lograr avance alguno. 

Desde su inicio los participantes compartieron la muy preocupante información de que muy posiblemente ya no sería posible evitar que la temperatura de nuestro planeta subiera más de 1,5 grados centígrados sobre la temperatura media prevaleciente ante de la revolución industrial. Con las metas individuales actuales de los países no se alcanza siquiera el compromiso del Acuerdo de la COP de 2015 en París de que cada nación bajará para 2030 las emisiones en un 40 % y llegará a cero emisiones en 2050, lo que se proyectaba diera por resultado mantenerse por debajo de un calentamiento de 2°C. Costa Rica más bien las aumentó en el primer año después de ese acuerdo en un 2,16%, aunque claro nuestra contribución a esa acción negativa es muy pequeña 0,02%. Hay dificultades para contar con medidas al día y adecuadas de la contaminación más reciente de cada nación, y es en especial importante contener la contaminación de los diez países que generan el 70% de esa contaminación. A este objetivo se oponen los intereses petroleros.

Las naciones pobres y en desarrollo muy poco han contribuido al incremento que ya se ha dado en la temperatura promedio de la tierra. Los países que más se han desarrollado han acumulado más contaminación. Pero algunas de las naciones en desarrollo por su gran tamaño y rápido crecimiento actual, son hoy día grandes contaminadores. 

Estas circunstancias demandan acuerdos de financiamiento de los más desarrollados y de los mayores contaminadores en favor de las acciones de mitigación y de adaptación a los cambios de las naciones que menos han contaminado, que menos están contaminando y que potencialmente más pueden sufrir por los efectos del calentamiento. Todo esto configura muy difíciles negociaciones especialmente cuando los acuerdos requieren unanimidad.

A lo largo de la COP27 también cundía el desánimo con relación al apoyo financiero para los países pobres y en desarrollo que más afectados se verán por el cambio climático por “pérdidas y daños”, pues era un tema en que parecía que no se podría llegar a acuerdo alguno. No se había logrado ningún avance en esta solicitud de las naciones afectadas en las negociaciones de los últimos 30 años. En vista de esos negativos inicios los resultados son más bien alentadores.

En cuanto a financiamiento a las “pérdidas y daños” causados por el cambio climático a los países pobres y en desarrollo, la Unión Europea y los EE.UU. eliminaron su oposición a establecer un fondo para atenderlo. La idea con este nuevo fondo es “compensar” a los países en vías de desarrollo por los impactos económicos del cambio climático.

Es un gran avance para apoyar las necesidades de reconstruir y rescatar la infraestructura física y social de los países afectados por condiciones climáticas extremas. Pero claro que faltan elementos esenciales para que este compromiso sea operativo. 

Desde hace unos 10 años naciones ricas se comprometieron a aportar recursos para mitigación y adaptación al cambio climático a los países en desarrollo y pobres, con una meta de $100 mil millones para 2020. Esa meta solo se ha cumplido en un 80% por lo que no se puede confiar plenamente en que los recursos para el nuevo fondo sean aportados en cantidades suficientes. 

También se logró que 77 países pobres y en desarrollo ajustaran sus metas país de reducción de la contaminación para acercarse a los objetivos fijados en el Acuerdo de París.

Además, no se logró en Egipto compromiso para eliminar o al menos reducir gradualmente hasta su eliminación el uso de combustibles fósiles, ni para llegar al máximo de emisiones antes de 2025 como los científicos lo demandan. 

Los resultados muestran claros y oscuros en estas difíciles negociaciones. 

Todavía hay esperanza de poder impedir que se supere el aumento del calentamiento terráqueo a más de 1,5°C. Pero se requieren esfuerzos mayores a los actuales.


Fecha de publicación: 5-Diciembre-2022

Fuente: diarioextra.com