ALTERNATIVAS

Miguel Ángel Rodríguez E.

Dr. Miguel Angel Rodriguez Echeverria

Se realizó la semana pasada en Buenos Aires la VII Cumbre de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). El catálogo de demandas es muy considerable, la declaración abstracta de apoyos es grande, y los temas muy variados.

Se lamentan algunas realidades. Se proclaman deseos. Por el catálogo de esa Declaración desfilan todos los temas imaginables, hasta los camélidos. Hay algunas pocas acciones que se proponen, generalmente nuevas reuniones para seguir aprobando generalidades.

Integración como declaración se valora, pero no hay ninguna referencia a acciones para establecer el libre comercio en América Latina y el Caribe.

La falta latinoamericana de sentido práctico la compensamos con grandilocuencia, pero la belleza del realismo mágico no construye bienestar material, ni saca de la pobreza. La integración no se construye con proclamas sino con libre comercio.

La vorágine de temas tratados genera quejas y apoyos, pero la libertad, la democracia, el Estado de Derecho y los derechos humanos no ameritan ninguna acción, y solo merecen menciones muy generales, sin ninguna propuesta para fortalecerlos. Tampoco la eficiencia, la innovación y mercados competitivos ameritan reflexión ni menos propuestas de acción.

Los presos políticos, las violaciones a la vida y a la libertad de sus ciudadanos perpetradas por la policía, los militares, los paramilitares y los funcionarios de gobiernos sentados a la mesa de CELAC no se mencionan. Los asesinatos de manifestantes pacíficos, los aislamientos inhumanos y las torturas a presos políticos en el Chipote de Ortega y Murillo, el Helicoide de Maduro y Combinado del Este del régimen castrista no merecen comentario. Tampoco los encarcelamientos sin ningún debido proceso y en condiciones infrahumanas de presuntos integrantes de maras en El Salvador.

No hay declaraciones sobre los millones de personas que por las acciones de sus gobiernos deben abandonar en terribles condiciones sus países para buscar alimento y libertad.

Tampoco hay referencia a la libertad de prensa, ni mucho menos a los atropellos perpetrados por gobiernos que incautan medios de comunicación, les impiden a periódicos acceso al papel y a las estaciones de radio y televisión uso del espectro electromagnético para que no puedan difundir sus informaciones, encarcelan a sus directores y periodistas, o los expulsan de sus países.

Las acciones contra jueces y tribunales independientes no aparecen por ninguna parte.

Nada expresa la declaración sobre los procesos electorales que se realizan encarcelando a los candidatos de oposición, proscribiendo el funcionamiento de los partidos políticos adversos al gobierno o burlando los deseos del electorado con fraudes en las elecciones. Ni una palabra al respecto.

La Presidenta de ODCA Mariana Gómez del Campo presentó una exhortación a CELAC para que “aborden el tema y se tomen acciones contra los crímenes de lesa humanidad perpetrados por los gobiernos autoritarios de la región. Tal como son Cuba, Nicaragua y Venezuela…”.

Cuba se menciona para repudiar el bloqueo que como tal no existe, aunque sí unas limitaciones parciales al comercio impuestas por los EE.UU. que han sido ineficaces, y para felicitarla por presidir el Grupo de los 77.

A Venezuela se la menciona para felicitarla por el proceso de diálogo en curso, que tantas veces ha sido un engaño. Nicaragua no se menciona.

No hay propuestas pragmáticas para progresar, ni denuncias de las peores acciones de gobiernos miembros de CELAC contra la vida, la dignidad, la libertad y los derechos fundamentales de sus ciudadanos.


Fecha de publicación: 31-Enero-2023

Fuente: diarioextra.com


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