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Categoría: Alternativas
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ALTERNATIVAS

Miguel Ángel Rodríguez E.

Dr. Miguel Angel Rodriguez Echeverria

Los efectos de las crisis económicas en gran número de casos perduran por mucho tiempo. Debemos minimizar esos dañinos y dolorosos impactos.

Ante la crisis financiera de los ochenta, una equivocada disminución del gasto público hizo retroceder el aumento en la escolaridad en secundaria que se había generado en las décadas previas.

De 1980 a 1988 (año más bajo de escolaridad en secundaria posterior a esa crisis) la escolaridad bruta bajó casi en una tercera parte, 18,3 puntos porcentuales. Casi una quinta parte de esa generación tuvo una menor capacitación en secundaria, lo que todavía se siente en el país. No se recuperó la escolaridad de 1980 sino hasta 1999. Todavía en la tercera y cuarta décadas de este siglo sufriremos el impacto de esta pérdida. Además, mientras en 1980 el curso lectivo era de 211 días por año, en 1990 solo se impartía en 167 días. Los educadores recibían menos paga y daban menos clases. Llegar luego a 200 que no se cumplen, fue una inmensa lucha con un importante costo salarial que empezamos a pagar en 1998.

Se escogió mal. Mientras que durante ese periodo en las universidades públicas creció la matrícula en 5.404 estudiantes, en secundaria disminuyó en 30.065.

El impacto en la fuerza laboral se puede apreciar en que mientras en 1984 el 12,2% de la población económicamente activa tenía bachillerato, en 2001 todavía no se había recuperado ese nivel y solo un 11,1% lo tenía.

Por eso me preocupa profundamente que nuestros estudiantes de escuelas y colegios públicos hayan perdido tres meses de clases en 2018 y un mes en 2019 por huelgas, y ahora desde marzo no puedan asistir a sus cursos. Si no asisten en el resto del año solo habrían recibido un 13% de sus lecciones de manera presencial durante los días que asistieron en febrero y hasta el 16 de marzo. Si, como está planeado, las clases se reanudarán en setiembre, lo que es poco probable dado el curso actual de la pandemia, recibirían clases presenciales durante un 49% del periodo lectivo. 

Al suspenderse el curso lectivo se adoptó aprendizaje a distancia que incluye cosas muy variadas. Alumnos con facilidades ellos y sus maestros para seguir cursos digitales con la tecnología Microsoft Teams, que debido a limitaciones de infraestructura de comunicación y a carencia de equipos y conexiones en los hogares como máximo cubriría un 43% de la matricula.  Incluso en este grupo con mejores condiciones, algunos estudiantes solo pueden mantener un proceso educativo mediante teléfonos celulares. Algunos discípulos solo pueden actuar mediante plataformas como WhatsApp. Otros alumnos solo reciben material impreso -algunos sin ningún apoyo de sus profesores. Incluso hay niños y jóvenes que desde marzo han perdido sus conexiones con sus escuelas y colegios, maestros y profesoras.

Andrés Fernández, en colaboración con el Banco Mundial, ha estimado el retraso en los estudios presenciales que significarían las dos posibilidades de reinicio del curso en setiembre, y de no reinicio en el resto del año. Sin incluir el efecto que no ha sido remediado de las suspensiones de lecciones de 2018 y de 2019, la falta de clases presenciales de este año equivaldría a la pérdida de más de un tercio de año lectivo si las clases se reanudan en setiembre, y de casi dos tercios de año lectivo si las clases no se reinician en el resto del año. 

Con un simple cálculo de regla de tres la pérdida de clases en 2018 y 2019 significa la pérdida adicional de una quinta parte de año lectivo. 

Andrés Fernández encuentra que el efecto es mucho mayor en las familias más pobres: el impacto negativo es 3 veces mayor en los estudiantes del quintil de menores ingresos comparado con el efecto en los alumnos del quintil de mayores ingresos. Esto hace aún más costosa esta pérdida porque elimina oportunidades a las personas que más las necesitan. 

Desdichadamente el virus SARS-CoV-2 nos tomó también mal preparados en educación. El país no estaba preparado para clases a distancia. Ni siquiera las escuelas y colegios públicos tienen una adecuada infraestructura para internet. Este es otro importante tema.

Miguel Angel Rodríguez

Ex Presidente de la República

Fecha de publicación: 3-Agosto-2020

Fuente: diarioextra.com