POR Miguel ?ngel Rodr?guez - Actualizado el 8 de noviembre de 2015 a: 12:00 a.m.

La lucha contra el narcotr?fico internacional no basta. La lucha interna es primordial

Por iniciativa de mi gobierno, negociamos el acuerdo con Estados Unidos para luchar conjuntamente contra el narcotr?fico en los mares, y para cumplirlo creamos el Servicio Nacional de Guardacostas.

Pero la lucha contra el narcotr?fico internacional no basta. La lucha interna es de primordial importancia para evitar la violencia y la toma por el narcotr?fico de nuestras instituciones.

Es una batalla dif?cil, que demanda constancia y cambios imaginativos. Bien ha se?alado el expresidente uruguayo Jos? Mujica que el narcotr?fico mata m?s que las drogas il?citas.

El incremento de la violencia y la toma de las calles por los delincuentes organizados se ha acelerado, como evidencia el gr?fico que acompa?a este art?culo.

En el 2002, hab?a 6,2 homicidios por 100.000 habitantes, cifra similar al promedio mundial, y que hab?a descendido levemente desde 1999. Pero en el 2008 lleg? a ser de 11,6. La Organizaci?n Mundial de la Salud cataloga como epidemia una tasa de homicidios superior a 10.

El problema sigui? hasta el 2010. Del 2002 al 2010 se registr? el m?s alto crecimiento anual de la tasa de asesinatos en la zona que va de Panam? a M?xico.

A partir del 2011, la tasa de homicidios anual empez? a bajar hasta 8,7 por cada 100.000 habitantes en el 2013.

En ese per?odo, al igual que ocurri? entre 1999 y el 2002, cuando tambi?n baj? la tasa de homicidios, se produjo un importante aumento en la cantidad de polic?as y en la calidad de su formaci?n.

Desdichadamente, en el 2014 volvi? a crecer de manera importante la tasa de homicidios, y se ubic? en 10, volviendo al nivel de epidemia. Este a?o sigue creciendo, y terminaremos con alrededor de 11 homicidios por cada 100.000 habitantes.

Esta escalofriante escalada de la violencia no proviene solo del narcotr?fico internacional, aunque claro que se ve afectada por la droga que ha venido quedando y propicia la distribuci?n y el consumo local.

La distribuci?n en tierra genera luchas entre grupos del crimen organizado por el control de territorios, que se resuelven por la fuerza y el asesinato, y genera un clima que torna m?s violentos a otros delincuentes y abarata el sicariato.

Lucha conjunta. Para enfrentar el crimen en los barrios se requiere la cooperaci?n de las personas en sus vecindarios, de manera coordinada con la Fuerza P?blica.

La Polic?a Comunitaria, que tanto ?xito tuvo durante mi gobierno, cuando se formaron comit?s en 2.000 barrios, reformulada para esta nueva circunstancia, debe ser un medio de informaci?n discreto y confidencial para la Polic?a uniformada, y constituirse, adem?s, en vigilante de la propia probidad de los oficiales de la Fuerza P?blica, con mecanismos seguros para hacer denuncias.

As? tambi?n podr? evitarse la violencia mayor que surge cuando los ciudadanos cansados de la impunidad toman en sus propias manos la lucha contra el narcotr?fico y la delincuencia, como parece empieza a darse en la zona norte.

Tambi?n es imprescindible evitar que el narcotr?fico internacional y local, con su enorme acumulaci?n de riqueza, corrompan nuestras instituciones. En este campo est?n m?s expuestos los cuerpos policiales, los gobiernos locales y los funcionarios judiciales.

Esto requiere una vigilancia profesional y permanente por parte de cuerpos especializados, libertad de prensa y transparencia en las actuaciones de esos funcionarios sometidos a estricto rendimiento de cuentas.

Y claro que no debemos perder de vista que la lucha m?s seria debemos darla en el campo de la salud, precaviendo a la poblaci?n de los da?os de la drogadicci?n y rescatando a los adictos.

El autor fue presidente de la Rep?blica de 1998 al 2002.


Fuente: Nacion.com


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