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Actualizado el 01 de mayo de 2016 a las 12:00 am

Muchos ni?os no recib?an el apoyo de su progenitor para su sustento y adecuado desarrollo

POR Miguel Angel Rodr?guez E.

La Ley de Paternidad Responsable, aprobada hace 15 a?os, el 16 de abril del 2001, es una gran conquista en favor de madres e hijos. Es un instrumento que hace justicia a las presentes generaciones y abre mejores alternativas para las futuras.

Es un excelente instrumento de solidaridad responsable y un buen ejemplo de legislaci?n que resuelve problemas.

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Por muchos a?os, la sociedad costarricense hab?a contemplado impasible c?mo un alto porcentaje de los ni?os que nac?an no contaban con un padre declarado. En consecuencia, no recib?an el apoyo de su progenitor para su sustento y adecuado desarrollo, ni ?menos a?n? su cari?o, lo cual limitaba sus oportunidades de superaci?n personal y acrecentaba los problemas de pobreza.

El voluntariado de Lorena, mi esposa, en los Hogarcitos para acoger a ni?os declarados en abandono nos hab?a sensibilizado desde muy temprano al dolor y las angustias de las madres y los peque?itos a quienes el padre abandona.

Por eso, desde 1987, en el momento mismo de plantear mi primera candidatura a un puesto de elecci?n popular, manifest? que el pa?s deb?a solucionar la falta de apoyo de tantos padres a sus hijos.

Era un tema que pod?a hacernos perder apoyo de un fuerte sector del electorado, me advirtieron muchos amigos. Pero la exigencia moral era tan grande que no dud? en tratar de crear conciencia sobre esa dura condici?n.

Adem?s, el problema se estaba agravando y los procedimientos para el reconocimiento de paternidad eran engorrosos, lentos y caros, lo cual generaba pocas denuncias, aunque casi la totalidad de las presentadas eran declaradas con lugar (98% en 1999). Esto privaba del apoyo para su sustento a la gran mayor?a de esos ni?os.

En la campa?a de 1998 propusimos una intervenci?n subsidiaria del Estado para garantizar la pensi?n a cargo del padre en favor de madres e hijos, y que el Estado adquiriera los derechos para recuperar su importe con un tr?mite expedito en los tribunales.

Trabajo conjunto. Ese proyecto no logr? apoyo legislativo, pero Lorena hizo de este problema parte de sus prioridades de trabajo como primera dama y volvimos a la carga. Creamos una comisi?n especial para proponer una soluci?n, con el apoyo de universidades p?blicas, organizaciones del voluntariado, tribunales de familia y especialistas en el tema.

Esa comisi?n logr? formular una propuesta muy superior a la que se hab?a planteado en campa?a, y el 3 de agosto del 2000 enviamos a la Asamblea Legislativa el proyecto de Ley de Paternidad Responsable.

La exposici?n de motivos se?ala que: ?El ejercicio de la paternidad responsable se sustenta en la premisa de que la atenci?n, la protecci?n y, en general, el proceso de crianza de todo ni?o o toda ni?a son labores y responsabilidades compartidas entre el padre y la madre (?) la paternidad se constituye en una funci?n social b?sica para garantizar la satisfacci?n de necesidades econ?micas y materiales del ni?o o de la ni?a y la satisfacci?n de necesidades afectivas y emocionales a fin de garantizar su desarrollo integral?.

Soluci?n creativa. Para lograr ese objetivo, esta ley estableci? un sistema sencillo, pero altamente eficaz. La madre de una ni?a nacida o de un ni?o nacido fuera de matrimonio y que no es voluntariamente reconocido o reconocida por su padre, tiene la potestad de indicar administrativamente qui?n es el presunto padre, al cual se le notifica esa declaraci?n y se le brindan diez d?as h?biles para aceptarla o rechazarla.

Si la acepta, se inscribe al beb? con los apellidos de ambos progenitores y el padre queda obligado a contribuir en su manutenci?n. Si la rechaza, el presunto progenitor debe someterse a una prueba de ADN, que determinar? si es el padre. En caso de resultado positivo, o si el presunto padre se niega a realizarse la prueba, se inscribe al beb? con el apellido del padre y de la madre, y aquel queda obligado a pagar la pensi?n alimentaria, as? como parte de los gastos de la madre durante el embarazo, la maternidad y la alimentaci?n de la criatura durante su primer a?o de vida.

Los ex?menes respectivos son gratuitos y cubiertos por el Estado, en el laboratorio especializado que con ese objetivo se estableci? en la Caja Costarricense de Seguro Social, inaugurado el 1.? de febrero del 2002 y cuyas funciones se iniciaron el 17 de junio de ese a?o.

El padre que no haya utilizado los mecanismos probatorios que se le ofrecieron en este procedimiento administrativo puede recurrir a los Tribunales de Justicia, pero en el ?nterin deber? contribuir a la manutenci?n de la ni?a o del ni?o. De este modo se trasforma el sistema de presunciones del derecho de familia, que viene desde la antig?edad romana, favoreciendo los derechos de los beb?s y las madres.

Es una legislaci?n pionera en el mundo en el tema de familia. En su visita a Costa Rica, en el 2002, el entonces secretario general de las Naciones Unidas y premio Nobel de la Paz, Kofi Annan, manifest? que tomar?a la Ley de Paternidad Responsable como ejemplo para el mundo.

Resultados contundentes. Cuando iniciamos la lucha por este tema, en 1987, el 21,2% de las inscripciones de los nacimientos eran de ?padre desconocido?, como ignominiosamente se les denominaba antes de que Lorena luchara por cambiar a la denominaci?n de ?padre no declarado?. Para el a?o 2000, hab?a subido al 31,1%, casi un tercio del total.

Con la Ley de Paternidad Responsable en el 2002 solo un 8,3% aparec?a como de padre no declarado, y fue bajando hasta un 6,7% en el 2007. Pero ?probablemente por falta de informaci?n a las madres? este porcentaje ha vuelto a aumentar hasta el 8,1% en 2014 y un estimado del 9,4% para el a?o pasado.

Esta es una llamada a de atenci?n para el Instituto Nacional e las Mujeres (Inamu), como ente encargado de las pol?ticas de paternidad responsable.

De las 25.004 pruebas de ADN realizadas, m?s de tres cuartas partes confirmaron al padre declarado por la madre.

De haberse mantenido la situaci?n existente hace 15 a?os, en este per?odo 237.886 ni?os y ni?as no tendr?an hoy el derecho de conocer qui?n es su padre y contar con su apoyo, que han obtenido gracias a la Ley de Paternidad Responsable.

Ojal? el 15.? aniversario de esta conquista de madres e hijos sirva para recordarnos que, con di?logo, compromiso y creatividad, s? podemos dar soluciones a problemas de vieja data.

El autor fue presidente de la Rep?blica de 1998 al 2002.

Fuente: La Nacion 1-05-2016